¿Sientes que algo en tu vida ha cambiado de golpe, que el trabajo te desborda, o que te agobia no tenerlo, que tu salud física y mental colapsa, que no tienes el mismo control sobre lo que acontece, que casi no eres tú y necesitas un tiempo para ti? Entonces…. eliges viajar, porque es la expresión del más alto nivel de disfrute y te llevará sin dudas a la felicidad. La conclusión a tu regreso es evidente, esperabas encontrar lo inesperado pero tu viaje de ensueño quedó eclipsado por los mismos servicios tangibles y tú necesitas más, precisas reencontrarte con tu bienestar.

El bienestar humano, ha pasado de ser un fenómeno tratado sólo por eruditos de la filosofía a trascender al terreno público, social e incluso político y a pesar de considerársele como un concepto ambiguo y confuso, lo cierto es que su conquista ha preocupado al ser humano durante toda su existencia y en la actualidad constituye su propósito más importante e impostergable.

Bienestar humano: ambiguo, amplio y controvertido pero ¡Posible!

En mi búsqueda por encontrar una definición que ilustre la verdadera dimensión del bienestar humano, debo decir que coincido plenamente con algunas opiniones, hasta el día de hoy no existe una única definición ratificada. Sólo la Real Academia Española (RAE) se refiere a él con tres entradas diferentes.

Otros autores también le han asociado conceptos hermanados: Calidad de vida como terminología moderna de bienestar, para cuantificar de alguna manera su repercusión en la vida humana; en esto tampoco existe un consenso manifiesto pero algunos no tienen inconvenientes en considerarlos equivalentes. No es de extrañar que a veces resulte inalcanzable, pero sí, ¡¡Es posible!!

Más allá de los términos, más allá de lo objetivo

¡Qué bien! El bienestar humano, hasta ahora seducido por los aspectos económicos y nociones clásicas de progreso y desarrollo, está ofreciendo nuevas interpretaciones desde una concepción integral de las personas, por lo que se empiezan a tener en cuenta no sólo los aspectos objetivos sino también los subjetivos ya que estos influyen en la forma en que las personas experimentan sus vidas. Sin dudas un avance significativo porque de sobra sabemos que la depresión no elige a las personas por el patrimonio personal.

Entendiendo el bienestar desde la antigüedad

El bienestar o la felicidad como bien supremo, según lo definiera Aristóteles, debía ser alcanzada a través de tres tipos de bienes: Los externos, los del cuerpo y los del alma pero ponderaba estos últimos por encima de los demás. Desde entonces se sabía que la riqueza por sí sola no confiere al ser humano el bienestar pleno, se precisa además evaluar a los individuos sobre sus propias circunstancias; lo que piensan y lo que sienten.

Más cerca en el tiempo, el psicólogo Thomas Gilovich, en sus investigaciones demuestra “Que si se nos pide que escribamos nuestras memorias, es sobre nuestras experiencias que escribiríamos, no sobre nuestras posesiones”.

Sumergirse en la naturaleza: Una puerta hacia el bienestar

La Organización Mundial de Salud (OMS), también ha valorado incluir la consideración del bienestar humano como un subsistema de la naturaleza de la cual depende. Mi experiencia personal me permite valorar este argumento como sumamente importante, en momentos tristes de mi vida, ha sido ella quien con su silencio y sus paisajes me ha devuelto la esperanza. La melodía del agua al seguir su curso, no sólo me ha enternecido, también me ha procurado una de las mejores lecciones que atesoro: La vida sigue su curso, tal como el agua rodea los escollos que encuentra a su paso.

La belleza de la naturaleza es un regalo que cultiva el aprecio y la gratitud, somos esa pequeña partícula que alguna vez se alejó pero que siempre podrá contar con su regazo si deseamos regresar. Louis Schwartzberg, con su video en TED: “Naturaleza. Belleza. Gratitud”, nos regala imágenes impresionantes que celebran la vida segundo a segundo, imágenes que confirman que somos parte de la naturaleza. Yo he decidido, sin dudas, conciliarme con ella, te animo a que veas el vídeo y me cuentes qué piensas tú….

Comprende la esencia y forjarás el milagro

A pesar de la ambigüedad del concepto, después de haber llegado hasta aquí, podemos resumir que el bienestar es un estado en que la persona se encuentra cómoda y en paz con su cuerpo, mente y el mundo alrededor, la gran mayoría sabe de qué va todo eso, pero pocas veces lo aplicamos, sabemos que existe cuando “truena” o lo que es lo mismo cuando una situación personal se ha vuelto intolerable.

Has comprobado por ti mismo que cuando esto ocurre, se padecen dolores o enfermedades; se experimentan crisis emocionales y generalmente te sientes vulnerable. Estás exactamente en el principio, cuando decides darte permiso para restaurar tu conexión con el mundo, en el preciso instante en que escuchas tu voz interna que dice: ¡Encuentra una salida! y ahí está la solución, decides que una buena opción es viajar

Tú cambias y cambian las tendencias: Turismo “verde” y de “historias”

Después de haber comprendiendo todo lo que implica el bienestar, su relación con el turismo tiene que ir también más allá de los términos.

No quiero alarmarte, a lo mejor ya lo sabes, con la definición de turismo, ocurre un tanto similar que con la de bienestar. La Organización Mundial del Turismo (OMT), lo define como el “Conjunto de actividades que realizan las personas durante sus viajes a lugares distintos de su contexto habitual, por un período inferior a un año, con propósitos de ocio, negocios y otros motivos».

Es evidente que el turismo tiene la opción de acomodarse para ser compatible con una innumerable cantidad de actividades pero aun así es evidente que el concepto no abarca las verdaderas implicaciones que tiene hacer un viaje más allá de los límites del barrio. Salir de tu hogar y en ocasiones realizar un viaje de más de ocho horas, necesita de otros propósitos porque precisa que el resultado sea excepcionalmente único, como tú.

Para ese esperado reencuentro contigo mismo, tu viaje deber ser una experiencia enriquecedora, que te acerque más a la esencia del verdadero bienestar y por eso es necesario que este se convierta en una aventura que vaya más allá de lo material.

Se emplean indistintamente: turismo de naturaleza, rural, ecoturismo, turismo de bienestar, turismo de salud pero la esencia está en que realizar este tipo actividad te permite experimentar u observar un ambiente natural nuevo en su ambiente más espontáneo y vivir una experiencia intelectual y espiritual única en cada viaje. Dadas las evidencias estos sitios ayudan en la prevención y tratamiento de la depresión, la adicción a las drogas y las alteraciones del comportamiento, e incluso, cada vez más el turismo de salud, se posiciona como una alternativa eficaz en la convalecencia de enfermedades o cirugías.

No eres un sujeto pasivo al que se le muestran las bellezas exóticas de un lugar remoto, para ello mejor haces visitas virtuales sin salir de la habitación, necesitas un turismo que piense en ti, tus necesidades, motivaciones y en tu propio bienestar, que como tú son únicos y las recetas al uso ya no te son útiles.

Dejemos que los expertos hagan ciencia, e investiguen sobre las distintas formas de llegar a un consenso con las definiciones, mientras, de la forma más terrenal y sencilla, redefinamos el concepto de bienestar humano, empezando por poner en práctica tres ejercicios sencillos que pueden enriquecernos y hacer de nuestras vidas, en el hoy y el ahora una experiencia única e irrepetible y que también tendremos en cuenta cuando de hacer turismo y elegir destinos se trate:

  1. Aprender a conocerte.

¡¡Pues claro que me conozco!! Soy YO. Parece obvio, pero conocerse así mismo va más allá de tú nombre. ¿Quién soy? ¿Qué me gusta? ¿Qué pasa en mí vida? Tranquilo, no vienes de Marte, pero te aseguro que será fascinante escuchar desde muy dentro de ti que las cosas que sabías ciertas ya no lo son tanto, te alegrarás porque es maravilloso estar contigo mismo. Te animo a descubrirlo.

  1. Estás aquí, en el ahora.

La vida nunca se estanca, cada momento es nuevo y diferente. Vivir conscientemente es observar lo que nos rodea, prestar atención a lo que hacemos cada segundo; reconocer nuestros pensamientos, sentimientos, emociones. Soñar nos da alas, pero la magia ocurre en el preciso instante en el que vives, hoy es tu momento especial.

  1. Intercambio social + experiencia = Mayor felicidad

Las relaciones sociales positivas y significativas contribuyen a la felicidad humana. El psicólogo Thomas Gilovich, resume en su tesis: “En un sentido muy real y significativo, somos la suma total de nuestras experiencias. No somos la suma total de nuestras posesiones”. El desarrollo de la humanidad lleva implícito, la relación naturaleza-sociedad. Visitar entornos naturales, bien protegidos y sin riesgos para la integridad física del hombre, conlleva a un estado de bienestar superior, porque la salud, la felicidad y el desarrollo sostenible son interdependientes.

Por supuesto que hay muchas más cosas que pueden hacerse para alcanzar ese estado de bienestar pleno y seguiremos hablando de ello pero por hoy es suficiente y no te preocupes la próxima y la siguiente, serán más divertidas porque el sentido del humor y la alegría son también elementos importantes para que la vida sea más placentera.

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